Ana también se llama, es delgada y estuvo en la Habana. Escribe y le gusta cantar. Te restringe posibilidades de otras formas de amar. Ser amigas, no le da bienestar. Sin embargo Ana, ha llegado a mí, me ha cambiado todo y me ha hecho sonreír.
Para Ana.
Con quién voy a ir a revolver las tiendas de discos…es un subidón, una inyección de adrenalina. Subidón, besarte es un subidón que me vuelve a cargar las pilas.
I walk through Nathalie’s different ages. She probably hid behind this tree when she was six. As a teenager, she rejected the old games and roamed past the roses sulking. As a young woman she sat dreamily on this bench. Francois chased her and they loved each other. She found herself alone. He would never be there again. Her grandmother couldn’t do a thing to comfort her. By walking here, I trample on her grief. And this spot, at the heart of these Nathalies, is where I’m going to hide. (La Delicatesse, 2011)
(Fuente: motelchronicles)
La flama de esa vela, bailaba al compás del viento. ¿Cómo puede resistir el fuego ante el aire y yo no puedo resistir ante esta falta de amor?
Mejor cerrar los ojos y dejar de pensar, en lo que no fue y no será.
Le quedaron grandes las bolsas llenas de penas, llenas de fracasos y amores vacíos.
Siento que hoy me voy a morir de amor, esta noche, con esta soledad, así sin más…